Este proyecto consistió en la definición y aterrizaje funcional de una plataforma digital utilizada por múltiples entidades sociales para gestionar procesos de acompañamiento, orientación, formación, intermediación laboral y seguimiento de personas en situación de vulnerabilidad. El trabajo combinó investigación con usuarios reales, análisis funcional, UX estratégica y exploración de oportunidades de IA aplicada para reducir carga administrativa, mejorar la trazabilidad, elevar la calidad del dato y convertir un ecosistema complejo en una propuesta de producto clara, escalable y preparada para desarrollo incremental.
UX Discovery · IA aplicada · Producto Digital · Definición funcional · User Research
El reto de ordenar un ecosistema social complejo, con múltiples perfiles y procesos, para convertirlo en una plataforma eficiente, auditable y centrada en las personas.
El proyecto parte de una plataforma utilizada para gestionar procesos de acompañamiento, orientación, formación, intermediación laboral y seguimiento de personas en situación de vulnerabilidad. El problema no era solo rediseñar una herramienta, sino comprender cómo trabajan perfiles muy distintos, detectar fricciones reales en su día a día y transformar procesos fragmentados en una solución más clara, usable y preparada para incorporar automatización, analítica e inteligencia artificial con sentido operativo. Los entregables identificaban como puntos críticos la alta carga administrativa, la falta de trazabilidad en seguimientos, la necesidad de automatizar tareas repetitivas y mejorar la calidad del dato.
Los equipos que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad gestionan información compleja, seguimientos, documentación, itinerarios y coordinación con distintos actores. El reto estaba en reducir tareas manuales y repetitivas sin perder calidad en la intervención, permitiendo que la plataforma ayudara a ordenar el trabajo en lugar de convertirse en una carga adicional.
Los procesos de orientación, formación, intermediación y seguimiento generaban información relevante, pero no siempre fácil de consultar, relacionar o explotar. El reto era construir una visión más integrada del recorrido de cada persona, mejorando la trazabilidad de acciones, decisiones y resultados para facilitar una gestión más coherente y basada en datos.
La solución debía responder a perfiles muy distintos: técnicos de entidades sociales, coordinadores, oficinas técnicas, personal institucional y futuros usuarios con mayor autonomía dentro del sistema. Cada rol tenía objetivos, capacidades digitales y necesidades operativas diferentes, por lo que el reto consistía en diseñar una experiencia flexible sin fragmentar el producto ni hacerlo más difícil de mantener.
La plataforma se diseñó para centralizar la gestión de participantes, entidades, empresas, ofertas, formaciones, itinerarios y seguimientos dentro de un mismo ecosistema funcional. El objetivo era reducir la fragmentación de herramientas y ofrecer una experiencia más coherente para perfiles con responsabilidades distintas, permitiendo que cada usuario pudiera acceder a las tareas, datos y procesos relevantes según su rol.
La solución se aterrizó a través de journeys, wireframes de baja fidelidad, mapas de historias de usuario y definición de funcionalidades clave. El foco estaba en transformar necesidades detectadas en research en flujos comprensibles, priorizados y accionables, facilitando una experiencia más ágil para tareas recurrentes como registrar información, consultar itinerarios, gestionar seguimientos o coordinar acciones entre perfiles.
La propuesta incorporaba oportunidades de inteligencia artificial orientadas a reducir tareas repetitivas, mejorar la calidad del dato y apoyar la toma de decisiones en procesos de orientación e intermediación laboral. Entre los casos de uso se exploraban asistentes conversacionales, generación de contenidos, análisis avanzado, recomendación y apoyo al matching entre perfiles, necesidades y oportunidades, siempre como soporte al trabajo profesional.
El proyecto partía de un entorno con múltiples perfiles, entidades, procesos y niveles de coordinación, donde cada usuario tenía necesidades, responsabilidades y formas de trabajo distintas. El reto estaba en comprender cómo se articulaba el ecosistema completo —desde la atención directa hasta la coordinación y supervisión— para detectar dependencias, puntos de fricción y oportunidades de mejora sin simplificar en exceso una realidad operativa muy amplia.
Uno de los principales focos fue identificar las tareas que generaban mayor carga en el día a día: registros manuales, duplicidades, dificultad para consultar información, procesos poco ágiles y falta de trazabilidad en seguimientos o decisiones clave. El análisis permitió entender qué problemas afectaban realmente a la eficiencia de los equipos y cómo una nueva solución podía reducir esfuerzo administrativo sin perder calidad en el acompañamiento.
La exploración de inteligencia artificial se abordó desde una perspectiva práctica, vinculando cada posible caso de uso a necesidades reales del sistema y no a una incorporación tecnológica genérica. Se analizaron oportunidades relacionadas con automatización, asistentes conversacionales, recomendación, análisis de datos, generación de contenidos y apoyo a la toma de decisiones, siempre entendiendo la IA como soporte al criterio profesional y no como sustitución del trabajo humano.
El trabajo permitió transformar un contexto amplio y poco estructurado en una dirección de producto más clara, priorizada y accionable. A partir de la investigación, el análisis funcional y la identificación de oportunidades, se definió una base para orientar la evolución de la plataforma por fases, conectando necesidades de usuario, objetivos de negocio, viabilidad técnica y potencial de innovación en una hoja de ruta preparada para desarrollo incremental.
Mi participación se centró en ordenar un ecosistema funcional muy amplio a partir de investigación con usuarios reales, análisis de procesos y definición UX estratégica. Trabajé en la preparación y análisis de talleres, entrevistas y cuestionarios, la identificación de fricciones operativas, la construcción de journeys y la traducción de necesidades de usuario en requerimientos accionables. También participé en el aterrizaje de oportunidades de IA aplicada, ayudando a valorar qué casos de uso tenían sentido desde el punto de vista funcional, operativo y ético dentro de una plataforma social compleja.
El trabajo permitió transformar un contexto amplio, fragmentado y con múltiples perfiles en una propuesta de producto más clara, priorizada y preparada para desarrollo incremental. La investigación ayudó a detectar problemas críticos como carga administrativa, duplicidades, falta de trazabilidad, dificultad para consultar información y necesidades de automatización, mientras que el análisis funcional permitió convertir esos hallazgos en flujos, historias de usuario, wireframes de baja fidelidad y una hoja de ruta de evolución. Además, la exploración de IA permitió identificar oportunidades de valor real vinculadas a automatización, asistencia conversacional, recomendación, análisis avanzado y mejora de la calidad del dato, evitando plantear la tecnología como una capa genérica sin conexión con la operativa diaria.
Este proyecto me permitió profundizar en cómo abordar fases tempranas de definición de producto en entornos sociales de gran complejidad, donde conviven necesidades institucionales, procesos operativos, perfiles profesionales diversos y personas en situación de vulnerabilidad. Uno de los principales aprendizajes fue la importancia de diseñar desde la realidad del trabajo diario, no solo desde los objetivos estratégicos del cliente: entender qué tareas consumen tiempo, qué información se pierde, dónde aparecen duplicidades y qué decisiones necesitan más soporte. También reforzó mi criterio para aterrizar IA aplicada de forma responsable, vinculando cada oportunidad tecnológica a un problema concreto, una necesidad validada y una mejora tangible para usuarios y organización.
Podemos conversar sobre producto, UX, investigación de usuarios, IA aplicada o soluciones digitales que necesiten ordenar procesos complejos y transformarlos en experiencias claras, útiles y preparadas para evolucionar.